4 de mayo de 2004

SISTEMA FINANCIERO
Toda la República 

CIRCULAR CNBS No.037/2004

Señores:

Nos permitimos transcribir a ustedes, la Resolución aprobada por la Comisión Nacional de Bancos y Seguros, que literalmente dice:

RESOLUCIÓN No.498/04-05-2004.-  La Comisión Nacional de Bancos y Seguros,

CONSIDERANDO:                         Que conforme la Ley de Instituciones del Sistema Financiero, corresponde a la Comisión Nacional de Bancos y Seguros establecer los lineamientos para que las Instituciones del Sistema Financiero clasifiquen sus créditos, inversiones y otros activos con base al grado de recuperabilidad; así como, emitir las pautas necesarias para la creación de reservas de valuación apropiadas.

CONSIDERANDO:                         Que para determinar la calidad de la cartera crediticia, es procedente separar la clasificación de los créditos comerciales otorgados a personas naturales o jurídicas destinados a promover diversos sectores de la economía, de los créditos de consumo y de los créditos para vivienda, dirigidos a satisfacer necesidades personales.

CONSIDERANDO:                         Que es necesario establecer periódicamente la cobertura de reservas de los créditos de acuerdo con el grado de riesgo asumido, con el propósito de que las instituciones supervisadas tomen oportunamente las medidas que sea procedente adoptar.

CONSIDERANDO:                        Que es necesario introducir mejoras a las Normas de Clasificación de Créditos y Constitución de Reservas de Valuación.

POR TANTO:                                Con fundamento en lo establecido en la Ley de Instituciones del Sistema Financiero y la Ley de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros; en sesión del 4 de mayo de 2004, resuelve:

1.      Reemplazar las actuales NORMAS PARA LA EVALUACIÓN Y CLASIFICACIÓN DE LA CARTERA CREDITICIA por las siguientes:

NORMAS PARA LA EVALUACIÓN Y CLASIFICACIÓN DE LA CARTERA CREDITICIA

Aspectos Generales

Para la Comisión Nacional de Bancos y Seguros, el objetivo de la clasificación de créditos es evaluar el riesgo asumido por las instituciones financieras, a fin de determinar la razonabilidad de las cifras presentadas en sus estados financieros y solicitar de manera oportuna las medidas que sea procedente adoptar cuando el grado de riesgo asumido exceda los límites de la prudencia y las sanas prácticas financieras.

Los criterios que se establecen buscan clasificar los activos crediticios según el riesgo y la probabilidad de una recuperación ordenada de los financiamientos otorgados, tanto con disponibilidades propias, como con depósitos del público y de otros acreedores, incluyendo los recursos manejados en fideicomisos y bajo distintas formas de administración, aún cuando no estén reflejados en los estados financieros de las instituciones del sistema financiero, siempre y cuando el riesgo crediticio y/o de iliquidez sea asumido por el fiduciario.

Para las instituciones supervisadas, la clasificación de créditos constituye una herramienta valiosa en la administración de su cartera de préstamos y es un elemento fundamental en el flujo de información para la toma de decisiones. Los principales criterios a observar en esta importante práctica bancaria, son los siguientes:

1.      Créditos Comerciales

Son aquellos créditos otorgados a personas naturales o jurídicas, orientados a financiar sectores de la economía, tales como: Agropecuario, industrial, turismo, comercio, exportación, minería, construcción, comunicaciones y otras actividades financieramente viables de la economía. Normalmente se conceden a empresas por montos significativos y plazos diversos. Su administración requiere suficiente información y un continuo seguimiento por la complejidad que suelen presentar estas operaciones.

1.1.   Grandes Deudores Comerciales

1.1.1.      Definición

Para efectos de estas Normas se denominarán como tales a los deudores cuyas obligaciones representen el uno punto cinco por ciento (1.5%) o más del capital mínimo vigente para bancos, asociaciones de ahorro y préstamo y sociedades financieras respectivamente; considerando para ello la sumatoria de sus  saldos de créditos y otras obligaciones directas e indirectas y los fideicomisos, donde aplique e incluyendo a todo el grupo económico, si fuera el caso.

1.1.2.      Criterios de Clasificación

La evaluación del riesgo de los grandes deudores comerciales se basará en el análisis de una serie de características del deudor, así como en ciertas particularidades de los tipos de créditos, considerando los siguientes tres factores de clasificación, en estricto orden de mayor a menor prioridad en su aplicación: capacidad de pago, comportamiento histórico y garantías que respaldan los créditos:

a)      Capacidad de Pago del Deudor

Constituirá el factor principal para evaluar a los grandes deudores comerciales y se medirá, básicamente, en función del análisis que se realice a los estados financieros principales (balance general, estado de resultados y flujo de caja), los que deberán estar auditados por firmas independientes, registradas en la Comisión. Los flujos de caja y estudios de factibilidad de los proyectos nuevos deberán tener suficientes y razonables bases de sustentación.

b)      Comportamiento de Pago del Deudor

Constituirá el segundo factor y se refiere al historial de pago del deudor en relación con sus obligaciones, tanto en la institución como en el resto del sistema financiero. Se determinará estableciendo si el deudor paga oportunamente sus créditos, refinancia frecuentemente sus obligaciones o cancela en algunas oportunidades toda su deuda.

c)      Disponibilidad de Garantías

Las garantías constituyen la fuente alterna de pago de un crédito y tienen relevancia para la clasificación después que se haya establecido claras debilidades en los factores anteriores, siempre que para su ejecución y realización no se prevean dificultades u obstáculos que deterioren el valor de la garantía. Las mismas puedan ser ejecutadas y realizadas en el corto plazo.

Las garantías se considerarán por el valor que se les haya asignado en tasación profesional, el valor de la factura de proveedor reconocido o su precio de venta de realización rápida, dependiendo de su naturaleza.

Los criterios de valorización de garantías para efectos de la clasificación de la cartera de créditos se detallan en el Anexo No.2 de las presentes Normas.

El análisis conjunto de los tres factores mencionados (capacidad de pago, comportamiento de pago y garantías), debidamente ponderados y priorizados, permitirá clasificar las obligaciones de los grandes deudores comerciales en una de las cinco categorías de riesgo que se señalan a continuación, las cuales, por otra parte, serán asignadas a cada deudor sobre la base del análisis de la totalidad de sus obligaciones con la institución, evaluadas globalmente.

1.1.3.      Categorías de Clasificación, su Definición y Características

Las categorías de clasificación que deberán utilizar las instituciones financieras en el proceso de evaluación de su cartera de créditos, son las siguientes:

Categoría I           Créditos Buenos

Categoría II          Créditos Especialmente Mencionados

Categoría III          Créditos Bajo Norma

Categoría IV         Créditos de Dudosa Recuperación

Categoría V          Créditos de Pérdida

La definición y descripción de cada una de las categorías señaladas es la siguiente:

a)      Categoría I - Créditos Buenos

Se caracterizan por la existencia de información completa y actualizada sobre el crédito y el deudor, los estados financieros reflejan una adecuada solvencia del prestatario y acreditan   suficiente   capacidad de generar excedentes para servir las obligaciones; asimismo, el cumplimiento del plan de amortización de las deudas no ha presentado reparos de ninguna especie; es decir, la recuperación total del préstamo e intereses dentro de los plazos convenidos no se pone en duda bajo ninguna circunstancia. En definitiva, se trata de créditos cuya disponibilidad de garantías no es imprescindible para su recuperación oportuna.

 

Algunas características de este tipo de créditos son las siguientes:

 

  •          Empresa con situación financiera y resultados satisfactorios, basada en estados financieros auditados;

  •             Al día en la amortización de sus préstamos, atrasos eventuales de hasta treinta (30) días;

  •            Cuentan con información financiera completa y actualizada, entendiéndose por esta última aquella cuya fecha de referencia de los antecedentes respecto de la fecha de análisis, no supera el año de antigüedad;

  •            La empresa cuenta con un mercado amplio y productos de buena calidad, razón por la cual no se prevén problemas potenciales de ventas;

  •            La administración es adecuada a las necesidades de la empresa; y,

  •         No presenta problemas laborales de relevancia que eventualmente puedan afectar significativamente su situación financiera.

b)      Categoría II - Créditos Especialmente Mencionados

Se trata de créditos que presentan alguna deficiencia en la situación financiera del deudor y no cumplen con alguno de los requisitos establecidos en la Categoría anterior o que presentan algún grado de incumplimiento en las condiciones originalmente pactadas, el cual se manifiesta generalmente en atrasos en los pagos como consecuencia de situaciones que afectan negativamente al deudor, pero que tienen un carácter más bien ocasional que permanente.

Asimismo, aunque se encuentran debidamente protegidos por garantías o avales, muestran ciertas debilidades que si no son corregidas a tiempo, deteriorarán su condición y podrían afectar económicamente a la institución en el futuro.

A pesar de lo anterior, se estima que las posibilidades de pérdida en este tipo de créditos son, a la fecha de la evaluación, prácticamente nulas. Algunas particularidades en estos créditos son los siguientes:

  • Empresa con problemas ocasionales de liquidez;

  • Aunque positivo, margen de utilidades menor al promedio del sector;

  • Refinanciamientos eventuales de operaciones pactadas a un solo vencimiento;

  • Incumplimiento ocasional en el pago de cuotas (de 31 a 60 días de atraso);

  • Endeudamiento elevado para el tipo de empresa;

  • Estructura de cuentas por cobrar e inventarios superior a lo históricamente observado;

  • Excesiva dependencia de un solo producto o proveedor;

  • Cambios en el mercado que puedan afectar la empresa; y,

  • Desequilibrios financieros que pueden comprometer la recuperación de la deuda;

c)      Categoría III - Créditos Bajo Norma

Los préstamos clasificados en esta Categoría presentan claras debilidades de solvencia, de capacidad de pago del prestatario o de valor de las garantías, con lo cual se arriesga la recuperación total de la deuda, siendo lo más probable que la institución obtenga una pérdida que alcance como máximo un 30% del valor adeudado.

También se clasifican en esta Categoría los deudores cuyos antecedentes son insuficientes para determinar el origen de los recursos o su real capacidad de pago, y las garantías disponibles no alcanzan a suplir adecuadamente esta deficiencia.

Algunas características de estos créditos son las siguientes:

  • Deficiente situación financiera del deudor;

  • Tendencia declinante de las ventas y utilidades;

  • Excesivo endeudamiento;

  • Refinanciamientos, renovaciones o prórrogas sucesivas;

  • Discrepancias entre el programa de pago de los créditos y las disponibilidades financieras del deudor;

  • Atrasos en la amortización de cuotas (de 61 a 90 días) y/o morosidad comercial periódica;

  •  Inversiones en activos fijos financiados con créditos de corto plazo;

  • Deterioro del sector económico en que opera la empresa;

  •  Deficiente administración de la empresa; e,

  • Información mínima, referida en Anexo No.1, desactualizada, incompleta o inexistente.

d)      Categoría IV - Créditos de Dudosa Recuperación

Un crédito clasificado como de Dudosa Recuperación tiene las debilidades inherentes a uno clasificado como Bajo Norma, pero con la característica adicional de que las debilidades hacen que el cobro o la liquidación total, en base a los datos, condiciones y valores existentes, sea altamente dudoso. La probabilidad de pérdida puede llegar a ser muy alta, no obstante que ciertos factores o situaciones tales como, consolidación o readecuación de la deuda, inyección de capital, garantías adicionales, etc., pueden incidir positivamente en la recuperación de la inversión.

En esta Categoría el valor de liquidación de las garantías cubre sólo parcialmente la deuda y su estimación es fundamental para determinar el monto recuperable de los créditos. Las pérdidas esperadas, dependiendo del valor de realización de las garantías, se sitúan en el rango de más de 30% y hasta un 90%.

Algunos aspectos de este tipo de créditos son los siguientes:

  •                Cartera vencida con antigüedad de 91 a 180 días;

  •                Incapacidad para cumplir obligaciones de corto plazo, ingresos insuficientes para cubrir el saldo adeudado;

  •                No se prevé el cumplimiento de obligaciones de mediano y largo plazo;

  •                Refinanciamientos periódicos;

  •                Resultados operacionales negativos;

  •                Empresa técnicamente quebrada;

  •                Pérdidas de varios períodos que han deteriorado el patrimonio del prestatario;

  •                Incrementos desproporcionados de sus deudas con la institución financiera u otros acreedores;

  •                Distribución de utilidades o retiros de capital que limitan severamente su solvencia y/o capacidad de pago;

  •                Situación de iliquidez que implica un estado de suspensión de pagos;

  •                La cancelación parcial de las obligaciones depende de la liquidación de las garantías;

  •                Opinión con salvedades, negativa o adversa de parte de los Auditores Externos;

  •                Acumulación de obligaciones fiscales o laborales; y,

  •                Embargo de acreedores.

e)      Categoría V - Créditos de Pérdida

Los créditos clasificados como de Pérdida se consideran como no cobrables y de tan poco valor que su continuación como activos de la institución no se justifica. Esta clasificación no significa que el préstamo no tenga absolutamente ningún valor de recuperación, sino que no es práctico ni deseable aplazar el saneamiento de este activo, aún cuando una recuperación parcial pudiera efectuarse en el futuro.

Para este tipo de créditos se esperan pérdidas superiores al 90%, siendo algunas de sus características las siguientes:

  •                Atrasos en los pagos por más de 180 días;

  •                Créditos al cobro mediante la vía judicial con escasas posibilidades de recuperación;

  •                Garantías obsoletas, de bajo valor o inexistentes;

  •                Documentación irregular que impide la recuperación del crédito, como por ejemplo, pagarés mal extendidos, garantías inadecuadamente constituidas en su forma legal, etc.;

  •                Gravámenes preferentes a favor de otros acreedores, quedando un valor residual ínfimo respecto al monto de las obligaciones crediticias con la institución;

  •                Situaciones de fuerza mayor no cubiertas por seguros u otros recursos (ejemplo: Incendios, sabotajes, etc.);

  •                Deudor inubicable para hacer efectivo el cobro de la obligación;

  • ·               Empresa con patrimonio negativo;

  •                Opinión con salvedades, negativa o adversa de parte de los Auditores Externos;

  •                Sobrevaloración de activos y resultados, o existencia de pasivos no contabilizados, que afectan significativamente al patrimonio de la empresa;

  •                Existencia de situaciones fraudulentas que dificultan fuertemente la recuperación de los créditos; y,

  •                Desviación de los fondos provenientes de los préstamos otorgados a destinos diferentes de los declarados, imposibilitando apreciar el verdadero riesgo y, por ende, la efectiva recuperación de los créditos.

1.1.4.      Otras Definiciones Importantes para la Clasificación

Aplicable a los Grandes Deudores:

Rangos de Mora por Categoría

Los rangos de mora que se indican, como ejemplo, en cada categoría de clasificación, es una condición, entre otras, que no justifica por sí sola la clasificación definitiva del deudor. Predominan sobre este factor la capacidad de pago y la disponibilidad de información.

Calidad de la Información

Los deudores, cuyos expedientes de crédito carezcan de la información necesaria para evaluar la situación financiera de la empresa o determinar su propiedad que señala el Anexo No.1, o que, existiendo, se encuentren incompletos o desactualizados, deben clasificarse a lo menos en Categoría III, aunque se encuentren con sus pagos al día. Lo anterior se debe a que la información con esas características no permite determinar la real capacidad de pago del deudor. 

Aplicable a todos los Deudores:

Renegociaciones o Renovaciones Sucesivas

La política de renovaciones, readecuaciones y prórrogas, estará sujeta a la normativa vigente. No obstante, se clasificarán a lo menos en Categoría III, los deudores con sucesivas renovaciones, readecuaciones o prórrogas, que no cuenten con una razón clara de que ello obedece a una nueva evaluación y reconsideración de su actual capacidad de pago. Se considerará como número límite tres renegociaciones y como un riesgo adicional, si la institución financiera no verifica adecuadamente los antecedentes de los deudores, si en la práctica pasan a ser habituales las reestructuraciones de deudas, o si la institución otorga con cierta frecuencia nuevos créditos para solucionar deudas anteriores.

Para los efectos señalados, se entenderá por renovación la ampliación del plazo del crédito, manteniendo el resto de las condiciones. Se considerará refinanciamiento, el otorgamiento de un nuevo crédito para pagar el crédito anterior. Se entenderá por readecuación el cambio en las condiciones del crédito y su adecuación a la nueva situación del deudor.

Las líneas de crédito revolventes deberán ser evaluadas al menos cada doce meses.

Renegociación de Créditos en Mora por más de 90 días

Las instituciones del sistema financiero que renegocien algún crédito comercial o cuota después de transcurridos 90 días de mora, deberán registrar en la subcuenta “Reserva para Intereses Capitalizados” de la cuenta “207102 Reserva para Intereses de Dudoso Recaudo”, la diferencia entre el valor al cual estuviere registrado el crédito en el activo antes de la renegociación y el mayor valor al cual quedare contabilizado una vez que ella se haya efectuado. En caso que se renegocie un crédito castigado se registrará en el pasivo el monto total ingresado al activo.

Las reservas y pasivos mencionados tendrán el carácter de transitorios y disminuirán por el pago de todo o parte del crédito renegociado, sin que se otorgue otro préstamo para el efecto. También podrán eliminarse estos pasivos y reservas transitorias, cuando la Superintendencia en sus inspecciones habituales examine la clasificación de los créditos renegociados e informe un nuevo riesgo para la cartera. La cuenta de pasivo se denominará: “Créditos Castigados Renegociados” y será incluida en el rubro contable 208103 Reservas Especiales. Cuando se eliminen estos pasivos y reservas, se liberarán contra la cuenta de Intereses Ganados que corresponda al producto respectivo.

Reclasificación de Créditos Refinanciados

Las operaciones de refinanciamiento de créditos deben resultar de la mejoría en la capacidad de pago del prestatario, ampliación de sus garantías o recuperaciones del principal y sus intereses.

Para mejorar la clasificación de riesgo, el prestatario deberá cancelar con recursos propios, al menos los intereses y otros recargos que estuvieren pendientes de pago, antes de la fecha de formalización del refinanciamiento y, en su caso, cancelar la parte del saldo del capital del préstamo que de común acuerdo se determine. En todo caso, un deudor con préstamos refinanciados podrá aspirar a la Categoría II, como mejor clasificación de riesgo.

Cuando se trate de operaciones de crédito en las que el deudor haya incurrido en atrasos en el pago del principal e intereses, para convenir sus refinanciamientos, las instituciones del sistema financiero deberán cerciorarse que el deudor esté en capacidad de cumplir con la obligación dentro del nuevo plazo. Para el efecto, deberán analizar la solvencia patrimonial, capacidad de generar recursos (flujo de caja) y la suficiencia de garantías. Copia del análisis de los aspectos mencionados deberá permanecer en el expediente de crédito.

1.2.   Pequeños Deudores Comerciales

1.2.1.      Definición

Corresponde, básicamente, a la cartera comercial que complementa la referida en el punto 1.1.1 de esta Circular y, además, aquella que no quede comprendida en las definiciones que se hacen más adelante para los créditos personales. De manera especial, quedarán aquí comprendidas, cuando corresponda, las operaciones crediticias efectuadas por las instituciones del sistema financiero con microempresas o pequeñas unidades económicas de similares características.

Para efectos de estas Normas, este segmento, que completará el 100% de la cartera crediticia, se clasificará grupalmente en función del criterio único de morosidad.

1.2.2.      Categorías de Clasificación

Categoría

Días de Mora

I

Hasta 30 días

II

De 31 a 60 días

III

De 61 a 90 días

IV

De 91 a 180 días

V

Más de 180 días

1.3.         Créditos Sujetos a Clasificación

La cartera de créditos comerciales que se considerará para fines de clasificación estará integrada por los valores contabilizados en las siguientes cuentas:

a)      Préstamos, Descuentos y Negociaciones.

b)      Deudores Varios – Sobregiros.

c)      Comisiones por Cobrar.

d)      Intereses y Dividendos por Cobrar - Sobre Préstamos.

e)      Préstamos y Descuentos Negociados.

f)       Aceptaciones.

g)      Garantías Bancarias.

h)      Avales.

i)       Endosos.

j)       Cartas de Crédito Stand By.

k)      Cartas de Crédito y Créditos Documentados.

l)       Todas aquellas otras obligaciones del deudor no registradas en las cuentas anteriores, incluidos los financiamientos otorgados con recursos en fideicomiso.

2.      Créditos Personales

Debido a que estos créditos tienen características especiales que los diferencian de los créditos comerciales en cuanto a plazo, forma de pago, garantía, tipo de cliente, proceso de administración del crédito, etc., los mismos ameritan el establecimiento de criterios de clasificación distintos a los créditos comerciales; más aún si se considera que, dado los bajos montos con que operan (especialmente los   créditos   de   consumo)   y   su   elevado   número,   no parece  tan necesario intentar una clasificación caso por caso. En consecuencia,  a continuación se define lo que se entenderá, para efectos de evaluación, por Créditos de Consumo y Créditos para Vivienda, señalando al mismo tiempo el criterio principal de clasificación, en cada caso, las categorías de riesgo a utilizar y las reservas mínimas requeridas para cada una de ellas.

2.1.   Créditos de Consumo 

2.1.1.      Definición

Se consideran créditos de consumo las obligaciones contraídas por personas naturales, con las siguientes características:

a)      Su objeto es financiar la adquisición de bienes de consumo o el pago de servicios; y,

b)      La amortización se efectúa generalmente en cuotas periódicas e iguales.

2.1.2.      Categorías de Clasificación

La clasificación de los créditos de consumo se realizará sobre la base de la morosidad en el pago de las cuotas de amortización de la deuda, de acuerdo a las siguientes categorías:

Categoría

Definición

I.

Créditos Buenos - Préstamos hasta con 30 días de atraso;

II.

Créditos Especialmente Mencionados - Préstamos con atrasos de 31 a 90 días;

III.

Créditos Bajo Norma - Préstamos con atrasos de 91 a 120 días;

IV.

Créditos de Dudosa Recuperación – Préstamos con atrasos de 121 a 180 días; y,

V.

Créditos de Pérdida - Préstamos con más de 180 días de atraso.

La cobertura de clasificación de estos créditos será del 100%, considerando para estos efectos el capital y los intereses de las deudas directas e indirectas del prestatario de que se trate.

Para la clasificación de los créditos de consumo debe considerarse la fecha de la cuota en mora o pago mínimo exigido, cuando se trate de financiación de tarjeta de crédito, más antiguo. Si un deudor mantiene más de un crédito de consumo, todos ellos quedarán clasificados según el mayor atraso registrado.

2.2.   Créditos para Vivienda

2.2.1.      Definición

Los créditos que se deben clasificar bajo esta agrupación son los contraídos por personas naturales, que cumplan las siguientes condiciones:

 

a)      El destino es financiar la adquisición, ampliación, reparación o construcción de una vivienda o compra de un lote de terreno;

b)      Financiamientos de largo plazo; y,

c)      Pago mediante cuotas periódicas.

 

2.2.2.      Categorías de Clasificación

 

La clasificación de los créditos para vivienda se efectuará sobre la base de la morosidad en el servicio de las cuotas de pago, de acuerdo a las siguientes categorías:

Categoría

Definición

I

Saldo de préstamos con hasta 30 días de atraso;

II

Saldo de préstamos con atrasos de 31 a 120 días;

III

Saldo de préstamos con atrasos de 121 días a 180; y,

IV

Saldo de préstamos con más de 180 días de atraso.

La cobertura de clasificación de estos créditos será del 100%, considerando para estos efectos el capital y los intereses de las deudas directas e indirectas del prestatario de que se trate.

Para la clasificación de los créditos para vivienda debe considerarse la fecha de la cuota en mora más antigua. Si un deudor mantiene más de un crédito para vivienda, todos ellos quedarán clasificados según el mayor atraso registrado.

3.      Constitución de Reservas

3.1.         De Acuerdo a la Clasificación

Las reservas que deben constituir las instituciones supervisadas por la Comisión Nacional de Bancos y Seguros, sobre créditos otorgados a sus deudores comerciales y personales clasificados en las categorías precitadas, se harán como mínimo en los porcentajes que a continuación se establecen:

Categoría I:

0%

Categoría II:

2%

Categoría III:

15%

Categoría IV:

50%

Categoría V:

100%

Las reservas anteriores son sin perjuicio de que cada institución pueda aumentar su monto, si considera que el riesgo de pérdida asumido es mayor a lo determinado conforme al procedimiento señalado.

3.2.   Reserva Global Mínima

No obstante lo anterior, las instituciones financieras deberán mantener una provisión global no inferior al uno por ciento (1%) del total de los créditos sujetos a clasificación al cierre de cada mes, lo cual incluye créditos comerciales, de consumo y para la vivienda. Si por efecto de la aplicación de las Normas de Clasificación de Cartera descritas en las presentes normas se obtiene una provisión que resulte inferior al uno por ciento (1%) mencionado, dicha provisión deberá ajustarse a aquel mínimo.

4.      Información Requerida de los Deudores

Para lograr un eficiente sistema de clasificación por categorías de riesgo, es fundamental contar con información completa del deudor y que ésta sea actualizada y de buena calidad. Si bien esto rige, en general, para todos los deudores (comerciales y personales), las instituciones financieras deberán contar con expedientes de crédito que contengan toda la información mínima señalada en el Anexo No.1 de esta Circular para los grandes deudores comerciales.

5.      Períodos de Clasificación

Es responsabilidad de las instituciones del sistema financiero clasificar su cartera crediticia con fundamento en los criterios establecidos en la presente Resolución y llevar registros internos en los que se justifiquen y documenten los resultados de dichas evaluaciones, tanto en conjunto como por cada deudor clasificado en el caso de la cartera comercial.

Las instituciones del sistema financiero deben mantener evaluados permanentemente los riesgos asociados a la cartera crediticia. En términos formales, esto significa que deben reclasificar los deudores cuando los eventos se produzcan, salvo en aquellos casos en que tengan expresa prohibición de hacerlo sin la autorización de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros.

De cualquier forma la clasificación de los deudores deberá ser informada al menos trimestralmente a la Comisión Nacional de Bancos y Seguros.

6.      Revisión de las Superintendencias

Las Superintendencias efectuarán inspecciones para comprobar la clasificación que, de acuerdo con estas Normas, efectúen las instituciones supervisadas. Ello podrá dar origen a reclasificaciones de créditos en categorías diferentes a las asignadas por las instituciones supervisadas, cuando se observe que no se ha dado cabal cumplimiento a las pautas establecidas en esta Resolución. Dichas clasificaciones sustituirán, para todos los efectos, las realizadas por la institución y no podrán ser modificadas hacia categorías de riesgo menor.

Toda la información relacionada con el riesgo crediticio, así como aquella referida a otras materias, deberá ser proporcionada en el período formal que dura la inspección, siendo el plazo final aquel en que el grupo de examinadores hace abandono de las instalaciones de la institución visitada. En la discusión de créditos y ajustes que se realice previo al retiro del grupo de examinadores, estará presente el Superintendente respectivo o la persona que éste designe en su representación. Posteriormente se emitirá el informe definitivo del examen.

Las apelaciones a la reclasificación en firme de los examinadores contenido en el informe del examen referido en el párrafo precedente se resolverán en la clasificación de cartera del siguiente trimestre. Para ello presentarán la solicitud al Superintendente que corresponda, acompañando la documentación soporte y toda la información relacionada con el riesgo crediticio.

7.      Reclasificación Total de Créditos

Cuando las Superintendencias verifiquen durante sus inspecciones que la clasificación efectuada por la institución financiera que se examina, difiere en un 25% o más de la que resulta de aplicar estas Normas en la muestra que se examina, considerando para ello el número de casos, podrá rechazar en su conjunto la clasificación realizada por la institución, instruyendo para que en un plazo no superior a 30 días, ésta vuelva a clasificar dicha cartera. Si persistieran las deficiencias, la Superintendencia lo informará a esta Comisión quien adoptará las medidas que estime necesarias para obtener una apreciación exacta del riesgo asociado a la totalidad de la cartera crediticia.

8.      Castigo Contable de Créditos en Mora

Se castigarán contablemente los créditos que tengan los siguientes plazos de mora:

-                Créditos comerciales e hipotecarios para la vivienda al cumplir dos años de mora.

-                Créditos de consumo al cumplir un año de mora.

Para proceder al castigo contable de créditos a deudores relacionados a las instituciones, a que hace referencia el Reglamento aprobado por el Banco Central de Honduras, mediante Resolución 206-6/2003, se deberá requerir, previamente, la autorización de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros.

9.      Ejecución y Remisión de Información

El proceso de clasificación de deudores, al interior de la institución financiera, debe ser efectuado por personal diferente al que gestiona y otorga el crédito, concretamente a través de unidades o gerencias de riesgo.

Los resultados de las evaluaciones mensuales de la cartera de créditos deberán remitirse a la Comisión Nacional de Bancos y Seguros por los medios que ésta disponga dentro de los 20 días posteriores al término de los trimestres respectivos. Los datos que se remiten a la Central de Riesgos deberán incluir la categoría de riesgo asignada. Dicha clasificación de cartera deberá ser hecha del conocimiento de las juntas directivas o consejos de administración de las instituciones.

10.    Vigencia y Derogatorias

Las instituciones del sistema financiero deberán presentar a la Comisión, a más tardar el 30 de junio de 2004, con base a la Clasificación Crediticia a mayo del mismo año, un plan para la constitución mensual del déficit de reservas para créditos que resulte de la aplicación de las presentes Normas, que deberá ejecutarse totalmente al mes de diciembre del año 2008.

2.      Esta Resolución entrará en vigencia a partir de la clasificación de cartera correspondiente al mes de junio de 2004 y deroga la Resolución 605/07-11-2000, comunicada mediante Circular CNBS No.020/2000 y la Resolución 189/30-12-96, comunicada mediante Circular CNBS No.010/96.”

 

  ANA CRISTINA DE PEREIRA JOSÉ O. MORENO GUARDADO  
 

Presidenta

Secretario

 
       
 

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